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“Por la parada”

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Mireya Tabuas

Escritora y periodista venezolana

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Nicolás Maduro

Presidente de Venezuela

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Carta de Mireya Tabuas

26 julio 2017

Señor Nicolás Maduro,

Esta carta no es para el Usted de ahorita. Está dirigida al chofer de Metrobús que alguna vez fue, en este pasado remoto (cuando era flaco) del que quizás no se acuerda.  No es mi intención menospreciar su pasado laboral. Todo lo contrario. Creo –mi mamá y mi papá me lo enseñaron así- en el valor del trabajo. ¡Y vaya responsabilidad la de quien maneja un bus y tiene bajo su protección vidas humanas! Siento que hay que quitarse el sombrero ante los buenos conductores, que respetan las normas de tránsito, que moderan la velocidad, que manejan sobrios,  que tienen sus manos  siempre al volante y la cabeza en la vía, que mantienen su vehículo en buen estado, que dan los buenos días a sus pasajeros, que respetan el pasaje gratuito de los mayores. Un chofer tiene actos de heroicidad diarios.

Le escribo al señor transportista que Ud. fue porque he pensado partir este texto con la idea de que saber conducir un bus podría ser un  buen currículo para ser presidente de la República. Mejor que militar mil veces: los militares están entrenados para la guerra, los choferes para la pacífica labor de trasladar diariamente a miles de personas. Un chofer es, de algún modo, un guía, un padre que se responsabiliza de llevar sanos y salvos a sus pasajeros, quienes, en el trayecto se convierten en una suerte de hijos temporales, absolutamente vulnerables a su buen o mal desempeño en la vía.

Reitero que creo que haber sido chofer podría ser como una pasantía para un aspirante a jefe de Estado. Veamos por qué: un chofer conduce, un presidente también (pero su vehículo es más grande); un chofer tiene a sus espaldas cientos de vidas de desconocidos, un presidente también es responsable de las vidas y destinos, en su caso de millones de personas; un chofer, además, lleva a sus pasajeros hacia un rumbo, un presidente también.

¿Me va siguiendo? ¿Se da cuenta de que, en teoría, su experiencia podría ser muy valiosa? Su historial como chofer nos debería tener a todos seguros y confiados.

Sin embargo,  no es así.

Volvamos a remontarnos a su época de conductor de Metrobús. De verdad le pregunto, sinceramente: ¿Qué hacía Ud. en los noventa cuando uno o varios pasajeros del bus le gritaban: “¡Por la parada!”? Usted se detenía, ¿o no? Esas personas le estaban diciendo que se parara en el sitio designado para ello. Supongo que Ud. les hacía caso, porque eso decía la normativa de tránsito. Y si varios le reclamaban que iba a exceso de velocidad… ¿la disminuía o, por el contrario, aceleraba más? O si le alertaban que había un pasajero con un ataque al corazón o una pasajera en trabajo de parto, ¿Usted seguía manejando como si nada o llamaba a la central y pedía asistencia? Y si le avisaban que  el bus está oliendo a quemado, ¿Usted seguía manejando de lo más normal? o ¿se reía con sorna de esas alertas? Y si sus pasajeros protestaban porque cambió de ruta, ¿Ud. volvía al camino correcto o insistía en llevarlos a un  trayecto que no fue para el cuál se montaron en el bus?

Reviso lo que ha pasado en Venezuela desde abril de este año y ¿sabe qué imagen me viene a la mente?: Lo veo a usted manejando desenfrenadamente sobre una calle llena de cadáveres y, si hay personas vivas en su camino, lo veo atropellarlos sin piedad, tan ávido de seguir al mando del bus y tan avaricioso de llevarlo por las rutas que a Ud. le da la gana. Veo que el vehículo no tiene ya ventanas sino rejas, ha convertido en presos a sus pasajeros. Ud. no solo se sale de la ruta, comiéndose los semáforos, sino que ahora, además, decidió cambiar el nombre de las esquinas, de las calles, de las avenidas, de las autopistas, de la ciudad, del país, solo por aferrarse con morbo al asientico del chofer. ¿Sabe a quién se me parece en estos momentos? , a Pierre Nodoyuna (con la risita de Patán), el de la comiquita Los Autos Locos, tratando de llegar a la meta con trampas.

Leí en alguna parte que Ud. no fue buen chofer porque se dedicó al sindicalismo. El problema que tiene ahora es que no se puede ser, al mismo tiempo, patrón y dirigente del sindicato. Y, sin dudas, a Ud. parece que lo de ser patrón le encanta.

Como chofer, no es buen presidente. Como presidente, tampoco es un buen chofer. No ha logrado conducir hacia ningún destino. El bus da vueltas, mientras los cauchos se gastan y se consume la gasolina. Está destrozado por tantos choques, destartalado por la falta de mantenimiento.  Sus pasajeros le exigen detenerse. Y no uno. Muchos. Todos. El domingo 16 de julio le demostramos rotundamente que no queremos que Ud. cambie el camino, porque así como Ud. no era el dueño del Metrobús de 50 pasajeros que manejó en los noventa, tampoco es dueño de ese gigantesco autobús de más de 30 millones de ciudadanos que es Venezuela. Ud. no es más que un trabajador al servicio de quienes transporta.

Señor conductor de Metrobús, señor Presidente, un país entero le está gritando: “Por la parada”. El bus va hacia un desfiladero.

Mireya Tabuas

5 Comentarios

  1. Es facil comentar basado en el penseque y el creique apoyado por los noticieros de la television nacional y por los periodicos del duopolio, es facil opinar de Cuba cuando solo se tiene ese tipo de noticias y nunca se ha visitado la isla y nunca ha conversado con la gente que alla vive, es facil hablar de Venezuela y dictadura en un pais donde se realizan elecciones periodicas y con un sistema eleccionario elogiado en la NU como uno de los mejores, y aun mas facil sin conocer los antecedentes y articulos de intervencion gringa y viviendo bajo una constitucion dictatoria y ademas de desconocer todo acerca de marxismo por ignorancia y vivir en un sistema donde a los pueblos originarios se les segrega y aterroriza despues de un genocidio perpetrado por los gobiernos, es facil escribir sobre Venezuela sin tener la capacidad de leer (ya no digamos haber vivido en aquellos tiempos) y no encontrar las semejanzas con el medio ambiente.

    1. No sabemos quién es Diego B que se esconde sin dar su cara o identidad . Así es fácil decir cualquier cosa. Como no tiene documentación de lo que dice lo típico del izquierdistas mecánico es lanzar piedras y palos. Sabe que el Papa hoy vienes 4 de agosto de 2017 le pidió a Maduro no imponer esa constituyente falsa ? Ahora en Venezuela comienza una dictadura de izquierda muy clara , repudiada por todo el planeta., y eso el señor B no sabe cómo responder sino con consignas añejas de la guerra fría

  2. Maduro repercute en la izquierda mexicana. Y por lo que se ve está haciendo tambalear a la izquierda latinoamericana, esa que se calla ante lo que ocurre en Venezuela sin condenarla . O como dice la candidata Sánchez mostrando o que no entiende lo que en Venezuela ocurre o son ciegos por intereses políticos como caso de Obrador en México , entonces explican lo que allí ocurre es una “crisis institucional “.

    Cuando lo cierto es que es una dictadura de izquierda . Y ahora el escandaloso fraude de más de un millón de votos brujos que se agregaron descaradamente.

  3. La izquierda dura, esa que aún cree que el socialismo real no ha desaparecido o que aún está en pie la Muralla de Berlín, no ha abierto ni la boca para denunciar una dictadura que avanza con Maduro para instalar un régimen semejante a Cuba. El PC chileno es un triste partido cartón piedra de la época de la guerra fría. Un dinosaurio que habla un lenguaje extra terrestre. El silencio de muchos intelectuales de izquierda es patético mientras Venezuela se hunde bajo la bota militar de un ejército populista avivado por un presidente títere del régimen cubano .

  4. Interesante analogía la que plantea la Sra. Mireya en su carta. ES lamentable lo que ocurre en Venezuela donde una vez mas vemos que por simples caprichos y ansias de poder, líderes se olvidan del importante rol que deben cumplir y vulneran sin piedad los derechos de las personas. Ya lo vivimos en Chile y confío en que el Sr. Maduro o aquellos que lo apoyan entren en razón.
    Rubén Aracena

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