1

Mujer y “madre primeriza”

Foto de perfil Jenny Bruna

Jenny Bruna

Vocera Movimiento #LeyInfanciaAhora

cargando votos....
Foto de perfil Bernardita Danús

Bernardita Danús

Creadora del blog Polera de perro

cargando votos....

Carta de Jenny Bruna

24 junio 2016

“No lograremos erradicar el racismo, el machismo, el fundamentalismo y el fanatismo si nos permitimos como seres humanos criticar la vida de otros grupos solo porque a nosotros no nos parece…”

Estimada Bernardita:

No es la primera vez que leo algo como esto: “Díganme insensible o ignorante, pero espero que mi vida nunca se reduzca a hablar de lo importante que es el apego, ni a subir fotos a Instagram del primer baño de mi guagua que parece marciano in vitro y tiene el tórax desfigurado. De verdad me da entre pena y asco ver cómo una vida puede transformarse en eso: perder tu dignidad…”, y aunque veo tras de ellas mucha rabia y desprecio, así como violencia, no me extraña que en un mundo donde el rol de la mujer se ha masculinizado al punto de volvernos mujeres enemigas de otras mujeres, haya quienes crean que la maternidad y el goce de la misma es subyugarse y humillarse. Y es que es tanto el trauma que siglos de patriarcado dejaron en nosotras, que nos han convencido que si eres madre eres poca cosa, anulando así uno de los roles vitales de la feminidad (no el único) y anotándose un nuevo punto a favor del patriarcado, donde han logrado enemistar a mujeres y madres como si fuéramos por esencia “cosas” distintas.

Soy madre primeriza, y en palabras recogidas de tu escrito debo ser mutante, despreciable y aburrida. ¿Me ofende? No, yo también alguna vez fui mujer que se jactó de su libertad, de su independencia y que aborreció más o menos secretamente a las madres porque ellas me recordaban un pasado muy oscuro, algo que me daba pánico ser… más la vida se encargó de ponerme en su lugar y aquí estoy, madre primeriza que disfruta de subir artículos sobre la importancia del apego y que ha decidido criar desde la casa, abandonar pues todo trabajo formal para crear desde otra vereda, y para educar a mi hijo claro está.

Soy yo, Bernardita, la misma madre que en efecto tiene un grupo de Whatsapp con sus amigas madres, así como tiene un grupo con sus amigas del colegio y otras con sus amigas del trabajo, soy yo la que gracias a la maternidad será convertida en mejor profesional… ¿Han perdido las mujeres su dignidad cuando deciden no ser madres, cuando centran toda su creatividad y energía femenina en sus carreras profesionales y en sus estudios?, ¿pierden acaso su dignidad cuando pasan cuatro días de la semana en un happy hours o cuando la meta de cada fin de semana es ver si encuentran al hombre perfecto que las acompañe? No, ni unas ni otras pierden dignidad porque ambas son elecciones personales, ni ser madre es inhumano ni no serlo tampoco, cada mujer, cada persona puede decidir cómo quiere vivir su vida, y si quiere subir fotos de sus hijos a las redes sociales o si quiere llenarlas de selfies buscando el mejor perfil para obtener más me gusta…

Y sin embargo, son cada vez más las mujeres que parecen tener un odio parido contra la maternidad, y a su vez cada vez más madres que tienen una rabia insufrible contra las mujeres que no son ni serán madres por elección. Pero, ¿qué nos pasa a las mujeres, en qué momento nos volvimos enemigas, mejores y superiores por dar a luz o no? ¿Qué les ocurre a las mujeres que han entrado en un pánico sepulcral a la maternidad? ¿Qué les ocurre que han decidido que amamantar en la calle es obsceno, que si tuviste un hijo y “te gustó abrir las piernas ahora te la tienes que bancar no más”? ¿Qué les ocurre cuando dedican su tiempo a escribir una columna violenta con el único afán de expresar su desprecio hacia otro ser humano?, ¿para qué lo hacen?, ¿qué daño provocó en ellas y su familia la maternidad que las lleva a despreciarlas como la peor escoria?

Y sí, es cierto que muchas madres pueden caer en ese rol de superioridad, de invalidar a quienes no lo son o incluso de creerlas malas personas, pero no por eso vamos a hacer una apología en los medios de comunicación en su contra, ¿y qué pasa con la diversidad, con igualdad en la diferencia, con el aceptar al otro como legítimo otro? Estamos perdiendo la humanidad, superponiendo nuestros miedos, y validando nuestras decisiones atacando a los demás. Lo que nos ocurre es que unas y otras somos títeres inconscientes del patriarcado, de un sistema cruel que no permite que hombres y mujeres, madres y no madres podamos respetarnos e integrarnos sin odiarnos, un patriarcado que aplaude a la mujer que todo lo puede, brillante y libre, y opaca y humilla a la mujer en su rol de madre. Si creen que exagero, aún recuerdo cuando una vez una alta directiva de Sernam me dijo, “no puedo apoyar mucho más a las madres, porque si es así entonces las demás se me van a ir encima, Sernam no puede estar con las mamás…”

¿No puede estar con las mamás? Me pregunté, pero ¿Acaso las madres no somos mujeres, acaso no tenemos derechos y deberes, acaso si somos madres no podemos ser feministas por ejemplo, acaso realmente se creen ese discursito que te volviste tonta cuando fuiste mamá? Yo también podría pensar que mis amigas al hablar solo de carrete y niños han extraviado en alguna parte sus neuronas, pero no, no lo hago, las acompaño y las escucho…

Y es que ¿en qué momento las mujeres que optamos por la maternidad nos volvimos enemigas de la libertad y el feminismo, acaso el feminismo no es que la mujer pueda decidir en libertad lo que quiere o no hacer, esto corre para todas, menos para las madres, es ahora el feminismo, son ahora las propias mujeres las que nos discriminan por pensar y vivir distinto? Creo que es necesario hagamos un alto en el camino y realmente pensemos en qué sociedad vivimos.

Perdemos la dignidad Bernardita, perdemos la dignidad mujeres todas cuando nos dejamos humillar ante los demás, cuando nos atrevemos a humillar a los demás por el solo hecho de ser diferentes, y es aquí donde quiero apuntar, me preocupa, me preocupa profundamente ver este tipo de discurso y accionar, porque con estas creencias terminamos viendo masacres como la de los 50 que hoy todos lloramos, porque un loco creyó que no merecían vivir, porque no compartían su orientación sexual, porque cuando tenemos el tiempo de humillar y violentar a este nivel validamos todo tipo de violencia contra la mujer, contra otro ser humano, validamos violaciones, golpes, maltratos, acoso laboral, validamos que existan grupos que se puedan creer superiores a otros grupos porque alguien les metió en su cabeza que ser de tal o cual forma es mejor y superior que ser de esta otra.

No lograremos erradicar el racismo, el machismo, el fundamentalismo y el fanatismo si nos permitimos como seres humanos criticar la vida de otros grupos solo porque a nosotros no nos parece, nunca lograremos dejar de llorar muertes, golpes y torturas si medios de comunicación -en su afán de vender- dan cabida a tales comentarios, estas palabras, estos argumentos son una ofensa a todas las mujeres de la sociedad, madres o no, son una ofensa a Nabila, a las queridas mochileras, a la pequeña violada en Brasil, a ti Bernardita y a mí, son una ofensa porque validan la violencia y el instinto de superioridad, solo porque crees que tu vida es la mejor, solo porque el sistema te compró a ti y a tantas más que no pueden brillar sin opacar a los demás.

Acepta, incluye, y si no te gusta mi vida, sino quieres ser madre, si no quieres mudar, y tampoco tomar las riendas de tu vida y asumir una responsabilidad social, entonces no lo hagas, te respeto, te acepto, te entiendo, pero no critiques a los demás que siguen un camino distinto, porque eso querida amiga, eso sí es perder la dignidad, la más básica dignidad, la dignidad de respetar al otro, en este caso a otras mujeres, que sí, es madre, pero lo es primero porque es mujer, porque es persona, porque como tú y como yo merece el respeto porque no es ni más ni menos, simplemente es.

9 Comentarios

  1. Si no respetamos apoyamos a las madres y padres hoy, no nos quejemos mañana… Y si esto le parece exagerado a alguien, recomiendo una mirada a los miles de estudios respecto al Apego, el desarrollo cerebral y la estructuración de la personalidad de las personas.
    Hay una enorme, pero sutil diferencia, entre el humor negro y la ofensa gratuita… Y, probablemente esta chica Danus sea muy joven como para imaginarlo, pero no vaya a ser que más adelante termine alucinando con sus hijos y subiendo sus fotos a fb, y tenga que tragarse sus palabras, como a muchas nos ha pasado. Por eso, mejor respeto a todos y no escupir al cielo…
    Y felicitaciones Jenny Bruna por tu carta y por tu página.

  2. Nunca pensé en comentar en medio digital alguno, pero después de hacer leer y seguir a Danús, me atrevo a dar las infinitas gracias a la mujeres, primero por llevarme en su vientre a mi amada madre y sufrir por mí al darme a luz y segundo por la mujer que lleva en su vientre a mi hija. Excelente carta Jenny bruna. Respetarse entre mujeres que deciden caminos diferentes y todos maravillosos..

  3. Jeanette Bruna
    ¿ Te has planteado la posibilidad de que las cosas sean al revés?, quizás tu postura es dogmática (y atávica).
    Por último, curiosa tu idea final, esa comparación inacabada entre la resiliencia y la sobrevivencia no me quedó muy en claro, sin embargo, y espero estar equivocándome, se distingue un cierto aire revanchista. Espero que así no sea, porque si estas del lado de grandes causas humanitarias, esto como que no pega.
    Saludos.

  4. “no me extraña que en un mundo donde el rol de la mujer se ha masculinizado al punto de volvernos mujeres enemigas de otras mujeres”

    “anulando así uno de los roles vitales de la feminidad (no el único) y anotándose un nuevo punto a favor del patriarcado”

    “Acepta, incluye, y si no te gusta mi vida, sino quieres ser madre, si no quieres mudar, y tampoco tomar las riendas de tu vida y asumir una responsabilidad social”

    Para invocar la alerta feminista y recibir sororidad/apoyo/aprobación de tus “congéneras” a esta polémica ridícula porque te sientes ofendida, primero hay que tener cuidado con los mensajes APATRIARCADOS entre lineas.

  5. Bueno, es notorio como escriben desde un escritorio con la impresiòn de que nunca han tomado contacto con la realidad social. Finalmente la violencia de clases, de grupos, de todos aquellos que tomar sus ideas como dogma y descalifican a los demás descartándolos como seres humanos tanto como la que escribe. Bueno, cada uno escribe desde su contexto, traumas e historias, los que sobreviven lo hacen con resentimiento, en cambio los ave fenix o resilientes brillan sin necesidad de más. Vea ud quien es quien.

  6. Concuerdo Jenny, es increíble ser testigos de que hoy se considere “jocoso” referirse con violencia sobre el resto de los seres humanos cuando no van con mis gustos… faltar el respeto y discriminar violentamente y en forma arbitraria hoy es considerado perspicacia y muestra de actitud… de la violencia en el lenguaje nace la violencia en el actuar… que bien que tu artículo hable con respeto y altura de miras respecto de otro que humilló a un grupo sólo por ser diferente. Vaya involución de la humanidad

  7. Es alucinante ver como ha sido posible que la opinión jocosa de una chica con respecto a la maternidad, inspirara una defensa paranoide por quienes se han sentido aludidas.
    Si Bernardita fuese mi hija en este momento estaría muy orgullosa de ella. Me gusta su actitud observadora, perspicaz y su humor negro. Esto último por antonomasia es una atentado contra la femineidad.
    Lo suyo me ha parecido un buen ejercicio para situarse frente a cualquier hecho con una actitud propia, con una intención de decir abiertamente esto lo acepto o no, esto me gusta o no, ¿por qué incomoda tanto esa actitud honesta consigo misma? (ojalá a su edad, hubiese tenido ese adorable desparpajo).

Para poder comentar en este debate, debes ingresar con tu cuenta.