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La inocencia de Eliodoro Matte

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Hernán Enríquez Rosas

Doctor en Filosofía y Letras, Universidad de Salamanca. Académico, Universidad Católica de la Ssma. Concepción. Académico, Seminario Metropolitano de Concepción

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Nicolás Vial

Presidente, Fundación Paternitas

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Carta de Hernán Enríquez Rosas

06 noviembre 2015

Padre Nicolás:

He leído en El Mercurio tu carta donde “apuestas” por la inocencia de Eliodoro Matte, a propósito de “la colusión criminal y gran estafa de la que fuimos víctimas (…) los chilenos (por la) fijación de precios del papel tissue”. En ella señalas que esta ha sido tu permanente actitud ante aquellos que has acompañado en sus procesos judiciales antes que sean juzgados, condenados o absueltos; la presunción de inocencia es una verdad y un valor que todos estamos llamados a cuidar y defender. Dices, en este caso, que apuestas “por su inocencia, así como lo he hecho siempre con todas las personas con las que me ha tocado trabajar en las cárceles, hasta que los tribunales aseveren lo contrario”.

Estos principios defendidos por quien fue, durante muchos años, capellán de Gendarmería, gratifican y ponen en su justo lugar estos y otros acontecimientos donde la justicia se ve enfrentada.

Sin desconocer lo señalado, pero teniendo presente lo que en este tiempo estamos viviendo —una realidad fructífera en hechos dudosos o simplemente corruptos— me llama la atención la defensa cerrada que haces del tema. Es cierto que distingues entre el señor Matte y los actos “criminales y de gran estafa” conocidos, pero pasas por alto la responsabilidad que se tiene cuando los actos realizados —al menos por diez años— no fueron conocidos por quien es responsable último de lo acontecido. Confiemos en Dios que el señor Matte nunca haya sabido lo que pasaba, aunque fuera su responsabilidad saberlo.

Distanciándonos algunos metros, como la propaganda del papel higiénico que con los años se alarga, me surgen algunas dudas que tienen que ver con el actuar de aquellos empresarios católicos que, en su trabajo, buscan vivir la fe que profesan. Me surge la impresión, sino la certeza, de que muchos católicos que se desempeñan en el ámbito empresarial olvidan, en el ejercicio de su oficio, su condición de creyentes. Si echamos una mirada a lo que ha sucedido en el último tiempo, nos encontramos con muchos “emprendedores” que en su práctica cotidiana y en sus proyectos dejan a un lado los principios básicos de la doctrina social de la Iglesia. Si esto es así, pienso que el rol de la Iglesia —y de sus pastores— no es correr en la defensa de quienes han caído, sino en respaldar a quienes por vocación buscan hacer, desde su empeño personal y empresarial, una sociedad más justa y equitativa.

Nicolás, sigue defendiendo a los justos y acompaña misericordiosamente a quienes se han equivocado, pero que el peso de tus aportes no condicione la calidad de nuestros principios.

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Carta de Nicolás Vial

07 noviembre 2015

Estimado padre Hernán:

Le agradezco, padre Hernán, por su aporte valioso respecto de mi carta publicada en el diario El Mercurio el día 3 de noviembre del año en curso. Siempre es bueno tener opiniones que nos permitan enriquecernos y abrirnos a nuevas perspectivas.

Con todo, me parece que su aporte no logró interpretar en plenitud mi postura. Estoy completamente de acuerdo con lo que usted manifiesta en relación a que “muchos empresarios olvidan su condición de creyentes”; desde luego que eso me parece aberrante. Al respecto, he sido claro y enfático en muchas cartas enviadas a distintos medios, criticando la postura light y ávida de ambiciones, sin importar medios para conseguir el objetivo esperado. Es muy probable, padre Hernán, que usted no haya tenido la ocasión de ver en su momento las críticas que hice, por ejemplo, a los ejecutivos de La Polar o, más recientemente, del caso Penta, entre otros, en que no he trepidado en denunciar abusos y atropellos a los principios morales fundamentales. También vale la pena recordar las severas críticas que he realizado a aquellos políticos que han usado su cargo para beneficios personales y no para lo cual el pueblo los eligió.

En el caso Matte he seguido mi conciencia, pues es una familia destacada en distintos ámbitos sociales, en particular, más de cien años al servicio de la educación de los niños más pobres de Chile, destacándose por su aporte valórico, generoso y heroico.

Por otra parte, tengo entendido que los empresarios multisectoriales depositan su confianza en la primera línea de sus ejecutivos, ya que sería muy difícil para ellos conocer el detalle de todas y cada una de las transacciones del rodaje de sus empresas.

Para mayor abundamiento de lo que trato de señalar, siendo la Fundación Paternitas una “hormiga” al lado de cualquiera otra empresa de este país, también fuimos engañados por uno de nuestros colaboradores, ubicado en un puesto clave de nuestra institución. El problema de fondo es que las informaciones vertidas a las gerencias y miembros de los directorios no se ajustan a la realidad.

57 Comentarios

  1. Lateros!!!. Si lo que buscan los accionistas es la utilidad de los dividendos anuales, ¿que quieren que hagan los gerentes? “¡¡Quiero dividendos del 10% este año!!! dice el dueño”. Y con eso los gerentes mataran si es necesario. No necesita decir coludanse.

  2. Es cierto que en nuestro país se apuesta por la verdad y la inocencia de la gente, pero no es posible creer el desconocimento del Sr. Matte ante lo que sucedía. Francamente es dudoso que afirme eso y, en lo personal, me cuesta creerlo, así como a muchas persona posiblemente también. La situación de la realidad chilena hace que nos volvamos desconfiados ante lo que las personas, sobre todo políticos y empresarios, conocen o pretenden desconocer y eso genera desconfianza, lo que en sí es lamentable. El que una persona ayude a causas humanitarias le ayuda a justificar otros errores. Si bien, estas personas relacionadas con el mundo empresarial pueden ayudar, muchas veces no lo hacen y olvidan lo importante.

  3. Hoy en día está en boca los casos de colusión. El tema de Eliodoro Matte es único debido a que esta colusión se ha prolongado durante diez años y el efecto que ha generado en la población es de desconfianza a los “empresarios”, la culpa es una y la mirada del padre Nicolás Vial de justificar las faltas del grupo Matte, no creo que sea la mejor manera de ver el caso, yo dudo que el señor Eliodoro Matte no tuviese ninguna noción de lo que pasaba en la empresa.

  4. Otro ejemplo más de los empresarios ejerciendo el control en el país, como varios casos de colusión, que van saliendo a luz pública y seguirán apareciendo. En este caso, resulta difícil defender algo así y en parte concuerdo con el padre Hernán, pero no hay que olvidar que existe la justicia que debería tomar cartas en el asunto, para que casos como estos no vuelvan a suceder. Es de esperar que la justicia actúe de buena manera y se encargue de los responsables en tal materia. A pesar de que no somos quién para juzgar a los demás, jugar con los ingresos de las familias es poco ético y resulta difícil de defender.

  5. Hoy en día, en el país han aparecido constantes polémicas sobre colusiones. Encuentro que el hombre a perdido sus principios para obtener el beneficio propio. Estoy de acuerdo con el padre Hernán: la iglesia debería “ayudar” y “respaldar” los buenos actos para así lograr hacer una diferencia en este mundo, donde la gente pocas veces ve el bien ajeno.

  6. Es muy difícil creer que Eliodoro Matte, cuya familia históricamente ha sido una de las más poderosas de Chile, haya sido engañado por más de diez años. Me parece, al menos, sospechoso. Por otro lado, el padre Nicolás señala que la familia Matte, por más de cien años, ha hecho contribuciones generosas al país y, por tanto, él “apuesta” por la inocencia de uno de los integrantes de tan “íntegra” familia. A mi manera de ver las cosas, estos aportes valóricos, generosos e inclusive heroicos (según el padre Nicolás) muy posiblemente conllevan algún tipo de interés y sólo me recuerdan los tiempos en que los ricos compraban “indulgencias” para tratar de limpiar los pecados que cometían.

  7. Muy buena carta, padre Hernán. Muchas veces creemos que nuestras “buenas obras” pueden ponerse por sobre dilemas éticos. Pasando a llevar a un sin fin de personas pensando que luego podemos hacer unas cuantas buenas acciones para purgar nuestros malos actos. Esto se contradice totalmente con la enseñanza y educación cristiana. No podemos actuar antojadizamente y pasar a llevar a nuestro prójimo. Debemos como seres humanos pensar en el otro, no poner mas carga en los hombros de los demás. Debemos estar conscientes de que en estos casos de colusión los únicos perjudicados son los desposeídos.

  8. Asombra en estos tiempos la suerte de indulgencia con que se intenta amparar a un empresario pescado in fraganti, apelando a una suerte de epiqueya clasista sazonada con falacia de autoridad, como argumento. Mal, padre Vial, muy mal.

  9. Defender a quien se llama inocente es una acción muy noble y debida, pero si en el transcurso de la investigación se descubre que el defendido está errado no se puede tomar otra posición más que actualizar la información y reconsiderar la posición tomada frente al hecho, siendo,,creo yo, lo complicado dentro de toda discusión humana, el remecer la propia postura y la luz de la verdad reconocerse errado. Creo que el padre Nicolás hace bien en defenderles, pero yerra en continuar sosteniendo su inocencia por lo ya conocido. Se le debe acompañar en la verdad, no lo que nos parezca bien, Es má, como católico debemos defender la verdad que no invita a seguir nuestro Dios y no lo que nos acomode.

  10. Los Matte no pueden ser tan “ingenuos” con salir a decir que no sabían de la colusión. De lo contrario estaríamos en presencia de un empresariado muy poco preparado y, de paso, dejar muy mal parada a las universidades, que los han alimentado de buenos conocimientos y buenas prácticas, según dicen las universidades. Se defienden las obras “sociales” de la familia Matte. Muy loable de su parte, pero consideremos que su aporte recibe una retribución en la baja de sus impuestos, y al menos hasta aquí parte de su acción social la podríamos haber financiado todos los consumidores no contándole mucho a los Matte “donar”.

  11. Encuentro totalmente bueno que este tema haya salido a la luz, pero tenemos que dejar claro que las colusiones y engaños se remontan a varios años en Chile, y por varios siglos a lo largo de nuestra historia. Los grandes magnates de nuestra sociedad se olvidan que han llegado al lugar en que están “no solos”, sino más bien por gente que en algún momento creyeron en ellos o en lo que hacían. Este tema no es menor: pasar a llevar a la gente por interés propio sin importar el qué dirán. Cito: “Maldito el hombre que confía en el hombre”.

  12. El padre Nicolás respalda al señor Matte solo por sus aportes sociales, pero sin duda que los abusos han sido gigantes. En las organizaciones siempre se ha dicho que la responsabilidad no se delega, sin embargo, el señor Matte, al culpar a sus ejecutivos, nos demuestra su alcurnia y la de toda la élite: que a ellos nos les podemos exigir el mismo estándar ético y moral, y mucho menos, que se les apliquen las mismas leyes que todos los demás debemos cumplir.

  13. El padre Nicolás considera a la familia Matte como “destacada en distintos ámbitos sociales”. Sin embargo, esto evidencia estas estafas, pues tapando las distintas ilegalidades ellos hacen aportes a instituciones para moralmente tener un balance. Entiendo que el padre quiera separar esta empresa con la familia en sí y culpar sólo a los directivos, lo que me parece perspicaz, pero no menos sancionatorio. El padre Hernán acierta en decir que hay muchos cristianos que no ponen en práctica su ética. Chile ha sufrido más por estafas de familias adineradas que con la delincuencia diaria. Hasta lo más humildes son capaces de pedir perdón que personas con poder que hacen limpiar su nombre por otros.

  14. En los últimos años hemos aprendido a porrazos que el buen nombre, la fama de “santidad” y la intachable moral de las personas y sus familias es algo muy complejo y que, a veces, esconde verdades mucho más oscuras. Si aplicáramos en este caso “el dime con quien andas” o bien el “dime a quien defiendes”, nos daríamos cuenta de que el señor Matte, su señora y su familia buscaron una religiosidad complaciente donde la coherencia con la vida no estuviera en sus prioridades. A estas alturas, aun presumiendo la “inocencia” o “tontera” (como diría nuestro pontífice), creo que la defensa tan tajante de una persona es al menos imprudente.

  15. Si bien es cierto, todos somos inocentes hasta que se demuestre lo contrario. En este caso, existen pruebas más que suficientes para dejar al descubierto el mal obrar del grupo Matte. Es un secreto a voces que las familias más adineradas de este país hacen todo lo que esté a su alcance para continuar generando ingresos, sin importarles los bolsillos de los consumidores, ni las consecuencias sociales o medioambientales. Resulta común para estas verdaderas dinastías de empresarios, encubrir sus actos inmorales con instituciones de caridad, haciéndose pasar por buenos samaritanos con unos pocos, mientras lucran con la necesidad de la gran mayoría. Es hora de abrir los ojos y detener los abusos.

  16. Estoy a completo favor de lo anteriormente mencionado por parte del padre Hernán. Creo que en la búsqueda de un culpable sobre el manejo de la información ya no tiene ningún sentido en este debate. Cada quien defiende lo que cree correcto y se aferra a eso. Sin embargo, debo dejar en claro que todos, a mi juicio, deberíamos estar siempre conscientes de los medios para llegar al fin, en este caso, el padre Nicolás intenta apostar totalmente por la familia Matte, e independientemente de las posibles contribuciones positivas de esta familia a la sociedad, no quita el abuso y el robo a todos los ciudadanos. Creo que a los empresarios de nuestro país se les olvida el manejo de la ética y la moral.

  17. No creo que el personaje en cuestión “no” estuviera al tanto de lo que ocurría en una de sus empresas. Las características de cómo son gobernadas corporativamente estas organizaciones lo impiden. Personas que logran articular grupos económicos o de empresas de estas características saben lo que ocurre con ellas.

  18. De acuerdo a lo explicado por ambos padres, debo decir que concuerdo con el padre Hernán. En lo que a responsabilidad moral del señor Matte respecta, es extraño que él no supiera lo que estaba ocurriendo y si así fue, de todas formas era su responsabilidad saberlo. Como dice el padre Hernán, los empresarios que se dicen llamar cristianos no deberían olvidar sus creencias religiosas al momento de desempeñarse en sus labores empresariales y comerciales. Creo fielmente que no es debido poner las manos al fuego por alguien sólo teniendo en consideración lo que esa persona dice. Como dice santo Tomás de Aquino: “ver para creer”. Ahora sólo queda esperar que la justicia haga su parte.

  19. Considero que el padre Vial comete un desacierto al abogar públicamente por el señor Matte. No tanto por la defensa en sí misma, sino por el rol que cumple como representante de la Iglesia y líder de opinión. Me parece aún más desacertado que, además, deposite toda la responsabilidad en la “primera línea de ejecutivos” mencionando un caso particular, puesto que compara un hecho aislado y puntual con una colusión de precios sistemática y planificada. Por último, no concuerdo con la última declaración de Vial, ya que se trata de una generalización desproporcionada. Pienso que “meter a todos en un mismo saco” no está a la altura de una reflexión vertida por un miembro de la Iglesia.

  20. En particular, creo que Chile es un país que no tiene altos ingresos y el hecho de que estas personas tuvieran un acuerdo para cobrar más caro por algo que es una necesidad básica, me parece injusto y nada ético. Por lo mismo, pienso que si bien el padre Nicolás Vial esta en su derecho de apoyar a quien él considere pertinente, debiera a su vez, darse cuenta que no sólo se representa él como individuo, también hace mención a una institución que es la Iglesia católica. Quizás el padre Nicolás debería ser más cuidadoso en cuanto a sus comentarios.

  21. Actualmente, el país se ha visto inmerso en una cadena de situaciones de colusión y pareciera ser que cada día saldrán más casos al aire. La sociedad se encuentra en una gran crisis ético-moral y cada quien lucha por llegar al éxito a través de cualquier medio, dejando de lado cualquier principio. Es increíble que estos actos se justifiquen o se apele por la inocencia de los principales involucrados. Estoy de acuerdo con el padre Hernán cuando explicita que el rol de la Iglesia no es defender a quienes han caído, sino que respaldar los buenos actos. Nadie es quien para condenar o apuntar con el dedo, pero no podemos justificar lo injustificable. Más responsabilidad moral, menos abogacía barata.

  22. Ante lo expuesto aquí, sólo queda manifestar una idea a modo de conclusión: todas las decisiones que tomemos tienen repercusiones. Lo de Vial en El Mercurio tuvo una réplica en El Mostrador por parte de Enríquez, lo que a su vez tuvo una respuesta por parte del mismo Vial; quien, en primera instancia, había reaccionado ante las declaraciones de Eliodoro Matte unos días antes. Estos hechos, además de probar que estamos insertos en una comunidad que compartimos, corresponde a un acto moral que 1) es único, 2) es motivado, 3) se debe tener conciencia del fin y de los medios y, 4) trae consecuencias.

  23. Muy bien planteado, espero que este fragmento haga pensar y reflexionar: “Si esto es así, pienso que el rol de la Iglesia —y de sus pastores— no es correr en la defensa de quienes han caído, sino en respaldar a quienes por vocación buscan hacer, desde su empeño personal y empresarial, una sociedad más justa y equitativa”.

  24. Es interesante leer distintas opiniones y visiones de dos hombres de fe con respecto a las acciones ilícitas de la familia Matte y compañía. Incluso me resulta aún más interesante leer la postura del padre Nicolás Vial al “defender” lo que es indefendible, ya que los inculpados pasaron por alto los principios básicos que entrega la doctrina teniendo en cuenta sus creencias y sabiendo las distintas obras de caridad que hacen a la comunidad. En mi humilde opinión, siendo estudiante de Ingeniería Comercial, ningún empresario puede estar en desconocimiento de los temas relevantes que tiene que ver con su empresa y menos los temas que tienen que ver con la utilidad que desea ganar.

    1. Con esto se comprueba que siendo creyentes o no, cuando existe una ambición por delante, en lo que menos se piensa es en hacer lo correcto, aunque esto signifique jugar con la vida de terceros, ya que esto afectó durante años a todos los chilenos y en más medida a los que tienen menos recursos. Creo que tenemos que hacer una pequeña reflexión con respecto a este tema, ya sea en casa, colegios, universidades y trabajos, porque en estos tiempos la ética y los valores cada vez se van desvaneciendo al igual que las buenas costumbres.

  25. Considero un hecho bastante beneficioso para la sociedad que haya salido a la luz lo que está ocurriendo con esta colusión. Como chilena y perteneciente a este país, me aterra saber que estamos siendo gobernados por un Estado que además apoya a estas empresas en sus mentiras para lograr enriquecerse aún más de lo que están. Gracias doy a las personas que sacaron este tema a la superficie.

  26. Todos tenemos la libertad de defender y apoyar a quien(es) queramos. Sin embargo, ante mis valores católicos no es bien visto que un representante de la Iglesia defienda firmemente tal caso. Para mí, el conocimiento o no de los hechos por parte de la familia Matte los implica de igual forma en el acto de colusión y, más aún, en su descaro. Comprendo la posición de un sacerdote por tratar de defender a una familia que ha utilizado su riqueza para aportar en la Iglesia; pero, por favor, no defendamos lo indefendible moralmente.
    Padre Hernán, gracias por sus palabras y expresar su desacuerdo ante tal caso; gracias por ser un ejemplo en demostrar que todos tenemos la libertad de expresarnos.

  27. En segundo lugar, si el señor Matte desconocía la colusión de sus empresas, es ilógico que no notara la poca claridad en los movimientos de sus empresas durante un periodo tan exagerado como lo fueron 10 años, es por esto que en caso que se diera cuenta, no le vino mal esta colusión, muy por el contrario. Por último, el señor Matte debe asumir su culpa como la máxima autoridad de sus empresas, ya que cualquier acierto o desacierto bajo su mando, es responsabilidad exclusiva de su persona, ya que es él quien toma las decisiones y autoriza o rechaza cualquier acuerdo dentro de éstas.

  28. Me parece insólito presumir la inocencia del señor Matte, en primer lugar porque él no puede desconocer su propia culpa aludiendo a personas que también forman parte del directorio de sus empresas, como los principales responsables, puesto que el señor Matte, como cabeza de la empresa, debe controlar todos los movimientos y dar el visto bueno para cualquier medida que adopten sus empresas. Es por esto que me parece una evasión totalmente descarada de sus culpas.

  29. Sinceramente,considero que Matte no puede ser catalogado de inocente de forma tan cerrada, ya que si bien cabe la posibilidad de que éste no conociera las intenciones de sus ejecutivos, hoy en día las empresas tienen éxito justamente por sus ágiles canales de comunicación y retroalimentación; su desinformación es casi imposible. Sin embargo, considero que también resulta injusto apuntarlo con el dedo, ojo que no lo estoy defendiendo, estoy de acuerdo en que erró y, como mencionan las partes, resulta triste ver cómo los empresarios se olvidan de sus creencias y se suman a la carrera de persecución de ingresos; pero se me hace difícil no hacerme la pregunta de si yo, en su lugar, no hubiese hecho lo mismo.

  30. Con respecto al tema de las colusiones, salen a relucir las verdaderas intenciones de aquellos que dicen ser católicos, pero cuyos actos no reflejan los valores inculcados por la religión que dicen profesar. La ambición es algo que muchas veces ciega a las personas y sólo velan por su bienestar y éxito, sin medir las consecuencias que sus acciones proporcionan a aquellos que no se ven favorecidos por éstas. Eliodoro Matte, como presidente de CMPC, debería estar al tanto de cada cosa que ocurra dentro de su empresa, por lo que alegar su inocencia hasta que se demuestre lo contrario de forma tan cerrada no me parece lo más adecuado, ya que él siempre obtuvo beneficios positivos con lo ocurrido.

  31. Dado los acontecimientos de los últimos años en el país, donde hemos conocido ya bastantes noticias como estas relacionadas a grandes familias, políticos o empresarios, donde cito al padre Hernán: “Me surge la impresión, sino la certeza, de que muchos católicos que se desempeñan en el ámbito empresarial olvidan, en el ejercicio de su oficio, su condición de creyentes”, creo que está demostrado con hechos que se olvidan de su condición de creyentes en búsqueda de sus metas, ya sea de poder o ambición monetaria. El egoísmo nos invade en estos tiempos, donde desconfiamos de todos. Me pregunto: A estos personajes, ¿les importara la opinión de la sociedad si ya han conseguido sus frutos?

  32. Estoy de acuerdo con lo que dice el padre Hernán, a pesar de que nadie es culpable hasta que se demuestre lo contrario, en este caso, así como en otras colusiones que hemos conocidos y otras que se vienen, la responsabilidad así como la culpabilidad es de quienes son los dueños de estas grandes compañías. Es verdad no son ellos quienes asisten a todas las reuniones de los directorios de las múltiples compañías que tienen, tendrán algún ejecutivo a cargo en cada empresa que responderá como fiel escudero por lo que ocurre en cada una de ellas, por lo tanto el Sr. Matte podrá entregar el mando de estas compañías, pero jamás la responsabilidad, eso le corresponde a él y con esto se verá afectado.

  33. Es sabido de la ayuda que ha brindado la familia Matte, no sólo con aportes de dinero, sino que también con la presencia de Eliodoro Matte en el centro de estudios públicos, que ayuda a fomentar nuevas y mejores políticas publicas para el país, pero también es difícil creer que el dueño de una empresa no sepa o no tenga comunicación con sus ejecutivos de primera linea. Decisiones como esa de coludirse con la competencia para estafar a los chilenos, es raro que no se hable con el dueño de la empresa, pero de mi parte siempre pienso lo mejor de las personas, y nadie puede asegurar en estos momentos que él tuviera conocimiento de su empresa.

  34. Creo que el bien común del pueblo y los que somos consumidores de papel higiénico va por sobre el bien de un nombre que, mal que mal, es la cabeza de este gran cuerpo llamado CMPC, el primer responsable de estos hechos por mas de 10 años (tiempo suficiente para poder darse cuenta de lo que ocurre bajo su mando). Lo que señala el Sr. Vial creo que es un juicio muy apresurado al señalar en su carta que apuesta “por su inocencia, así como lo he hecho siempre hasta que los tribunales aseveren lo contrario”, dado que si el tribunal declara lo contrario ya no contaría con su apoyo. Los principios de las personas deben ir por delante de los intereses monetarios. Mi apoyo al padre Hernán.

  35. Concuerdo totalmente con don Hernán, ya que los dueños de las empresas tienen la responsabilidad de saber cómo va ésta y que se hace en ella. Además que hoy en día en nuestro país no existen leyes adecuadas para este ámbito (lo que insta a los mas codiciosos), ya que la máxima pena que pagan los empresarios por sus estafas es una multa que, para ellos, es una cifra insignificante comparado con todos los millones de dolares que ganan al mes (como pasó con el caso de las farmacias). Por eso este es un tema que se seguirá viendo en el país y no cambiara hasta que cambien las leyes. En fin, creo que Eliodoro Matte no tiene justificación por lo ocurrido, y no creo en su inocencia.

  36. En su carta para El Mercurio, Nicolás Vial señala que le resulta difícil creer que Eliodoro Matte estuviera en conocimiento sobre los hechos recientemente expuestos. A renglón seguido, ya no le cuesta tanto creer en la “inocencia” de Matte, sino que reconoce en él “honorabilidad y grandeza”, y luego de una “vueltecita justificatoria”, ya no sólo es dificultoso pensar en la culpabilidad del mismo, sino que para salvaguardar el nombre de tan elogiada persona, apunta a que hay que perseguir penalmente a “los” responsables de los actos en cuestión, dejando de manifiesto que son otros. Es una muy bonita carta para entender lo que es leer entre líneas.

  37. Considero insólito, más aún una risión, dar entender que este personaje no tuviera conocimiento alguno de lo que estaba sucediendo en su empresa. Ahora hay que esperar que la justicia actué acorde a lo sucedido y se tomen las medidas adecuadas para que esto no vuelva a suceder, ya que los únicos perjudicados son los consumidores, los cuales cancelan altos precios por productos sobrevalorados por la colusión. Considero, por así llamarlo, impresentable lo que escribe el padre Nicolás Vial de justificar lo injustificable. No quisiera pensar que haya cosas oscuras o intereses de por medios. Espero de todo corazón se esclarezca lo sucedido por el bien del país.

  38. Si bien es cierto que nadie es culpable hasta que un tribunal declare lo contrario, me parece bastante inocente pensar que el Sr. Matte no estuviese enterado del gran delito que cometían sus subalternos. Aludiendo a lo que el padre Hernán comenta en su carta, es más grave aún para quienes profesan una fe utilizar de esta forma su poder económico, no se esta ajeno a la responsabilidad moral de la situación con tan sólo decir “yo no sabía”. Espero que la justicia actúe con veracidad ante este caso, ya estamos cansados de tantas mentiras y abusos en nuestro país. Esto sólo conlleva a un descontento social y con justa razón. Quienes deberían estar encarcelados pagando sus culpas no lo están.

  39. Este nuevo “escándalo”, que nos indigna a muchos, quizá ya no nos sorprenda tanto y vamos tomando conciencia de que no es tan inédita la corrupción en este país. Concuerdo con la mirada de don Hernán ante el tema. Ojo, cuidado, sin juzgar, pero sin absolver. Quizá no sea tan fácil defender lo indefendible.

  40. Pensando de un punto de vista objetivo, a pesar de que estoy a favor de la postura de “el inocente lo es, hasta que se demuestre lo contrario”, es obvio que en este caso la participación de los responsables es estrictamente bajo uso de la razón, por ende, no se puede decir (en el ámbito moral) que la responsabilidad de los implicados pueda ser cuestionada. Los participantes de estas acciones fueron conscientes de lo que se realizaba y durante todos estos años no evitaron lo sucedido, por lo que no se debe confundir la protección y ayuda de quien está en problemas con omitir o desestimar las acciones poco justas.

  41. Si bien estoy de acuerdo con vuestro alcance, la presente carta me invita irremediablemente a la siguiente reflexión. Si el padre Vial es capaz de manifestarse públicamente en defensa de Eliodoro Matte, a sabiendas de las implicancias de las acusaciones y de lo inconcebible que resulta que un capitán no tenga idea de las cosas que suceden en su barco, resulta casi inverosímil pensar que el Padre también haya pecado de inocencia y que sus ánimos de justicia lo hayan puesto en una situación que le juega desfavorablemente por su posición dentro de la Iglesia. Para muchos y muchas podría resultar tentativo el pensar en un vínculo colutivo entre ambos.

  42. Es bastante llamativo ver cómo un padre que se supone debiese velar por el bienestar y la “verdad” en la sociedad, pueda referirse y otorgar inocencia a un descaro que desde hace años se viene intensificando y hace notoria la desigualdad en un país: Los que poseen más dinero, aspiran a tener más dinero sin importar la situación de los demás. La colusión del papel higiénico viene a comprobar cuáles son las familias que se encuentran a la cabeza de un país y rigen su economía, Es por eso que vuelvo a mencionar cómo alguien que perteneciente al sacerdocio considera la presencia de “inocencia” en personas con un actuar tan claro e individualista, que buscan beneficios para llenar sus bolsillos.

  43. Después de conocer todo el “rollo” de la colusión del papel confort (y ojo, este debe ser uno de los muchos casos de colusión) mi pregunta es: ¿En serio alguien cree en la inocencia de estos personajes que, durante años, se llenaron los bolsillos a diestra y siniestra? Por favor. Es verdad, cada uno es libre de creer en la inocencia o no de una persona, pero aquí el caso está extremadamente claro. En fin, con razón nos viven estafando si aún creemos en el viejo pascuero. Concuerdo totalmente con usted, don Hernán.

  44. No hay que justificar lo injustificable. A mi parecer, todas las personas deben asumir responsabilidades, ya sean positivas o negativas, sin importar la clase social o cuánto han aportado a la Iglesia. En cierto sentido, se deja entrever un apoyo ciego ante acciones que no se conocen en su totalidad. Destaco la conclusión del padre Hernán al decir: “sigue defendiendo a los justos y acompaña misericordiosamente a quienes se han equivocado, pero que el peso de tus aportes no condicione la calidad de nuestros principios”.

  45. Con las farmacias y las boletas falsas pensé que las colusiones o carteles de poderosos influyentes del país se diluirían, pero veo que no, este es otro ejemplo de que nuestro país se lo dividen algunos pocos, y que conocen las consecuencias y las ventajas de las acciones que realizan. Como consecuencia de este acto y de acuerdo a la ley, las penas de hoy en día son muy blandas para este tipo de estafas en las cuales la mayoría del país (con menos riquezas) se ve afectado. Lo propuesto por el padre Nicolas es una defensa sólo basada en una fe muy grande e involucra principios religiosos, donde además de defender algo que aún no ha sido juzgado por los tribunales.

  46. Estoy completamente de acuerdo con las aseveraciones mancionadas por el doctor Hernán Enríquez. Creo que defender la honradez de la familia Matte esta de más, ya que no es para nada creíble el hecho de que el señor Matte no estuviera al tanto sobre la “colusión del papel higiénico”, pues este hombre es un empresario, dueño de Colbún, Entel Chile, Banco Bice, entre otras empresas, por lo tanto, ¿creen que es posible que este incidente haya pasado inadvertido por el señor Matte por más de 10 años? Estamos hablando de un hombre inteligente, uno de los hombres más poderosos de Chile, es imposible que él no se haya enterado sobre tal fraude.

  47. Me merece un comentario desde el punto de vista de las personas que están ya cansadas de que los empresarios sigan ganando dinero de mala forma, a costa de las personas más necesitadas, pero el problema es que es una visión sesgada del problema, ya que se está juzgando a una persona como un criminal sin ser declarado así por la justicia. La verdad es que si el juzgado fue un comerciante de escasos recursos, este juicio mediático no se haría. Sólo hacer un llamado a la objetividad y no dejarse llevar por los medios ni por el pensamiento colectivo, ya que se le puede estar haciendo daño a un inocente, daño por el cual nadie se hará responsable.

  48. Cada día nos enteramos de más y más casos en lo que el empresariado chileno se encarga de perjudicar gravemente a los consumidores. Sin embargo, es una pena cómo personas con una moral y principios “claros”, los defiendes y apuestan ciegamente por la inocencia de estas personas. Recordemos que hay principios universales, dentro de los cuales no se necesita profesar una religión determinada para percatarse de que se está cometiendo es un grave delito, en este caso, que no solo perjudica a un par de personas, sino que atenta contra todos el país. Esperemos, como dice el padre Hernán, que Eliodoro Matte haya ignorado lo que pasaba, a pesar de que era su responsabilidad saberlo.

  49. A mi parecer, es lamentable cómo hoy en día el afán de generar mayor cantidad de recursos monetarios para una empresa, o más bien para una persona, puede llegar a tal punto de “estafar” a todo un país. Lamentablemente, hoy en día vemos cómo el fin ha comenzado a justificar los medios, cada vez más y de peor manera. Sin duda alguna la cadena ético-valórica se ha ido rompiendo: ya no importa cuánto nos ensuciemos, si el fin es hacernos más ricos. En el caso del señor Matte, católico de tomo y lomo, reconocido a nivel nacional, quien no le tuvo asco a engañar y coludirse. Sin duda, una nueva vergüenza para nuestra nación y nuestra moralidad como sociedad.

  50. Es impresionante cómo todos los días nos enteramos de nuevos casos de colusión de las grandes empresas de nuestro país. Lo que me llama la atención es cómo el padre Nicolás Vial defiende a alguien, que según mi opinión, tiene plena consciencia de sus actos y pleno conocimiento de los diferentes movimientos que se estaban realizando en su empresa y de cómo se perjudicaba a las familias chilenas durante años.

  51. Me molesta un poco el señor Nicolás Vial cuando dice “fuimos Victimas”, siendo que para tener la posición de defender, aún sabiendo que hizo algo mal, porque sí, lo hizo muy mal.
    Y de paso, al decir “hasta que los tribunales apelen lo contrario” me genera una cantidad de anticuerpos completa, sólo por el hecho de que al ver que tanto político pillado en una infinidad de casos aún no queda preso.

  52. Sin embargo, es difícil creer que aquellas personas que son dueñas de las empresas, que en primera prioridad buscan la mayor rentabilidad posible, no estén informados de los costos y precios de sus productos y que el supermargen generado entre ellos no les llame la atención. Estamos hablando de utilidades sobre lo normal en aproximadamente 23 millones de dólares al año, según informan los entendidos y que la competencia (que de seguro la analizan permanentemente en las reuniones de directorio) también maneje estos márgenes y todo lo encuentren normal, por decir lo menos, es muy dudoso. Sólo espero que gane la verdad y así estaremos construyendo una sociedad más justa y feliz.

  53. Lo bueno de toda esta situación es que suma un caso más, generando con esto una tendencia en que las mentiras, confabulaciones y colusiones están siendo denunciadas o detectadas, dando la oportunidad a que la tan ansiada y buscada verdad sea la que reine no tan sólo en los negocios, sino en todos los ámbitos de la vida. Me llama la atención la “apuesta” (cuidado que apostar no es propio de un buen administrador de recursos no materiales) por la inocencia del Sr. Matte que hace el padre Nicolás, esto lo entiendo y comprendo cuando señala que cree en la honorabilidad y grandeza de la persona del Sr. Matte, no dudo que puede dar testimonio de esto. (sigue)

  54. Agradezco que se haya destapado la colusión del papel higiénico, ya que esta es la punta del iceberg de las despiadadas acciones del conglomerado de empresarios chilenos. La familia Matte es una de las familias que controlan el poder ecónomico en Chile, amparados por el Estado. Por ejemplo, son dueños de CMPC, COLBUN, BANCO BICE, BICECORP, VOLCÁN. No pongo en duda la “legalidad” de estos “emprendimientos”, pongo en tela de juicio la avaricia desenfrenada, la codicia grosera con que operan y que además sean defendidos por un sacerdote que debiese defender la humildad, la austeridad, no naturalizar la opulencia, el descaro y la colusión. Concuerdo con su llamado de atención, don Hernán.

  55. Considero que las faltas que ha cometido esta dinastía (familia Matte, entre otros) se ha prolongado durante largos años, sobre todo en las carencias que acontecen a cada uno de los ciudadanos. Este tema de la colusión del papel higiénico es una verificación más de todos los desperfectos que han practicado los dueños del país. Es por esta razón que no podría sorprenderme mayormente. Lo que sí llama mi atención es la manera en como el padre Nicolás Vial justifica las faltas de este grupo y alude a su inocencia, a sabiendas de lo que hay detrás de ello. Entonces me pregunto, al igual que otros, ¿dónde queda la fe y la cosmovisión divina de la que se creen parte algunas personas?

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