1

La democracia estadounidense habrá desaparecido

Foto de perfil Leon Milton Birkhead

Leon Milton Birkhead

Director Nacional, Amigos de la Democracia

cargando votos....
Foto de perfil John Steinbeck

John Steinbeck

Escritor estadounidense

cargando votos....

Carta de Leon Milton Birkhead

02 mayo 1940

Estimado Sr. Steinbeck:

Espero que no crea que soy impertinente, pero nuestra organización ha estado interesándose en el problema de su nacionalidad. Puede considerar usted que este no es asunto nuestro, ni asunto de ninguna otra persona en el país. Sin embargo, hay una propaganda muy extendida, especialmente entre los religiosos extremadamente reaccionarios del país, que usted es judío, y que Las uvas de la ira es una propaganda judía. Me pregunto si usted tiene algún tipo de declaración que pueda enviarme y que aclare esta cuestión.

2

Carta de John Steinbeck

07 mayo 1940

Los Gatos
7 de mayo de 1940

Estimado Sr. Birkhead:

Respondo a su carta con una buena dosis de tristeza. Estoy triste por esta circunstancia en que uno debe conocer la raza de un hombre antes de que su trabajo pueda ser aprobado o rechazado. No me parece importante si soy judío o no, y sé que una declaración mía es inútil si un crítico interesado desea montar una tesis preconcebida. No me imagino cómo Las uvas de la de ira puede ser propaganda judía si he escuchado que se la tilda de propaganda comunista también.

Sucede que no soy judío y no tengo sangre judía, pero es eso solamente. No creo experimentar ningún orgullo en que así sea.

Si lo desea, aquí está mi mapa racial, aunque usted sabe lo que piensa un antropólogo inteligente de las teorías raciales. Como verá, soy el típico ario estadounidense.

Mi abuelo por parte de mi padre era alemán, hijo de una familia de agricultores que vivió y aún vive en una granja bastante grande cerca de Düsseldorf. Mi abuelo llegó a Estados Unidos a finales de los años 50, a tiempo para vivir la Guerra Civil. Ha habido poca comunicación con la rama alemana desde entonces, a excepción de una visita a Alemania hace unos cuatro años por parte de un primo segundo mío. Él me informó que dicha familia sigue viviendo en la misma granja y que parecen ser buenos ciudadanos, intensamente rubios y bastante capaces de demostrar lo absurdo de las cosas en las que insisten los nazis. El apellido de esta familia, y el nuestro dicho sea de paso, era Grosssteinbeck, pero las tres eses en fila eran un ultraje a los Estados Unidos, por lo que mi abuelo dejó caer la primera sílaba por el bien de la ortografía.

Mi abuelo alemán se casó con una mujer de Nueva Inglaterra cuyo apellido era Dickson, que provenía de Leominster, Massachusetts, donde su familia ha vivido desde la mitad del siglo XVII.

Por parte de mi madre, mi sangre es toda del norte de Irlanda. Mi abuelo, cuyo apellido era Hamilton, provenía de Mulkeraugh, cerca de Londonderry, y su esposa, cuyo nombre era Feaghan, era de cerca de allí.

Eso vendría a ser todo. Lo usen o no lo usen, lo impriman o no. Aquellos que deseen una razón u otra para creerme judío seguirán creyéndolo, mientras que los hombres de buena voluntad y buena inteligencia, de una manera u otra, no se preocuparán por ello.

Puedo probar estas cosas, por supuesto, pero cuando deba hacerlo, la democracia estadounidense habrá desaparecido.

La suya es sólo una de las muchas cartas que he recibido sobre el mismo tema. Es la primera vez que respondo y creo que es la última. Reconozco plenamente su posición y no lo culpo en lo más mínimo por ello. Sólo me siento miserable por el prejuicio instalado en ella.

Atentamente,

John Steinbeck

PS: Por ambos lados y por muchas generaciones hemos sido rubios y de ojos azules en un grado que despertaría la admiración y quizás la envidia del moreno Hitler.

 

0 Comentarios

Para poder comentar en este debate, debes ingresar con tu cuenta.